Kylemore Abbey – Un castillo de cuento en Irlanda.

Una mañana en Kylemore Abbey.

El día se levantó desapacible. Muy desapacible. Lluvia, viento, niebla, frío… De esos días en los que estando en Madrid pueden llegar a torcer mi ánimo. Pero estando en Irlanda, esas jornadas grises tienen hasta algo de encanto.

Nos levantamos, recogimos y cogimos el coche hacia la siguiente visita de nuestro “road trip” por Irlanda. Esa mañana íbamos a ver Kylemore Abbey. A las 9 de la mañana ya estábamos aparcando.

Éramos los primeros, así que pudimos hacer gran parte de la visita prácticamente solos.

kylemore abbey

Son varias las cosas que se pueden ver en Kylemore Abbey. La abadía (algunas habitaciones), la iglesia de estilo neogótico, el mausoleo familiar y el jardín victoriano, además del restaurante y la tienda de artesanía. Todo esto se encuentra dentro de una finca de unas 1000 hectáreas en la región de Connemara, así que de un sitio a otro, si quieres, podrás disfrutar de un tranquilo y agradable paseo.

Datos útiles:

Se encuentra a una hora y 10 minutos en coche desde Galway (80 kilómetros), y a tan sólo 25 minutos desde Clifden, 20 kilómetros.

Estas son las coordenadas GPS del aparcamiento (sacadas de google maps): 53.559280, -9.891469

La abadía no entra en la Heritage Card. La entrada cuesta 13€ por persona. (Si, es bastante cara, pero ¿cómo no visitarla?. Los niños menores de 10 años no tienen que pagar entrada.

Aquí tenéis su página web, donde encontraréis toda la información.

Después de comprar las entradas en el Visitor Centre, nos dirigimos a la abadía.

kylemore abbey

El edificio que se conoce como Kylemore Abbey, se llamó Kylemore Castle, ya que fue construido entre 1863 y 1868 como lugar de residencia por el empresario y político Mitchell Henry. Este empresario representó durante 14 años al condado de Galway en la Cámara de los Comunes, y llevó a la región de Connemara numerosos beneficios.

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Cuando compró la finca se preocupó de que sus inquilinos, (que acaban de atravesar una larga época de hambruna y crisis) tuvieran un trabajo con un sueldo digno, creando puestos para mas de 300 personas. Construyó una bomba de agua en el pueblo de Lettefrack, y una oficina de correos cerca del castillo.

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Dicen que Mitchell Henry, compró los terrenos y construyó el castillo como regalo y muestra de amor para su esposa Margaret Vaughan, quien se había quedado prendada de la región cuando la visitaron durante su luna de miel. Pero la tragedia llegó a la familia en 1874, cuando durante unas vacaciones en Egipto, Margaret murió a causa de una disentería. Su esposo trasladó sus restos al mausoleo de la finca.

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Interior de la abadía.

Kylemore pasó por varios dueños hasta que en 1920 compró la finca (con la ayuda de préstamos públicos) una comunidad de monjas benedictinas que huía de Flandes. Quienes convirtieron el castillo en una afamada escuela internacional, donde muchos nobles irlandeses y familias adineradas mandaban a sus hijas.

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La actriz Anjelica Huston (El honor de los Prizzi, La mandición de las brujas) estudió en esta escuela.

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La escuela cerró sus puertas en 2010.

Si al salir de la abadía andamos hacia la izquierda, llegaremos a la iglesia neogótica. Fue construida en 1877 por Mitchell en honor a su esposa Margaret. Es una iglesia pequeña pero muy bonita, a mi me encantó, sobre todo por fuera.

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Si volvemos al camino y seguimos andando, llegaremos al mausoleo, donde se encuentra el cuerpo de Margaret, también el de su esposo (que murió en Inglaterra en 1910).

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Se encuentra en un rincón y no es un gran edificio, pero si conoces la historia de amor que hay detrás le encuentras el atractivo, sobre todo por el entorno.

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Muy cerquita de ahí, está “la piedra de planchar”. Dice la leyenda que si te apoyas de espalda sobre ella y lanzas una piedra encima, tus deseos serán concedidos. Como véis no tengo fotos de la piedra, y es que siempre hay algún detalle que se nos pasa… Este día nos quedamos sin el deseo sad

Es hora de desandar lo andado y volver hacia el centro de visitantes para ver el jardín victoriano. Aquí tenéis varias opciones. La primera, coger el bus lanzadera, que os deja enfrente de la Casa del Té (sale cada 15 minutos), la segunda es ir andando. Son unos 20 minutos de paseo hasta que lleguéis hasta una bifurcación, aquí, si tomáis el camino de la derecha, en pocos minutos estaréis en la Casa del té, si tomáis el de la izquierda, añadiréis una 30 minutos de paseo para llegar al mismo sitio.

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Camino hacia el jardín.

Nosotros elegimos la segunda opción pensando que habría algo que ver, pero no fue así. El paseo es bonito, pero no hay nada extraordinario. Puede que fuera una mala elección, con la lluvia que no paró ni un momento hasta que llegamos, pero como he dicho al principio, la lluvia en Irlanda tiene cierto atractivo bigsmile

La Casa del té es una cafetería que se encuentra enfrente del jardín.

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Casa del té.

Y llegamos al famoso jardín victoriano amurallado, fue construido al mismo tiempo que el castillo y en su época decían que era el jardín amurallado mas hermoso de Irlanda.

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Jardín victoriano.

Podréis dar un paseo por el extenso jardín, que está realmente bien cuidado, y ver la casa del jardinero mayor, y los demás jardineros, las herramientas y los invernaderos.

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Casa del Jardinero Mayor.
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Casa del resto de jardineros.

En este lado, encontréis una puerta que os llevará a la plantación de robles. También realizado por Mitchell Henry, hizo plantar mas de 300.000 árboles. La palabra “Kylemore”, tiene su origen las palabras gaélicas “an choill Mhór” que significa “gran masa forestal”.

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Aquí se acabó nuestra visita, cogimos el bus lanzadera de vuelta. En total, estuvimos 3 horas y media en Kylemore, teniendo en cuenta que nos tomamos la mañana con mucha calma y que dimos un buen paseo andando, no esta mal. Está claro que se puede visitar en mucho menos tiempo, pero a pesar de la lluvia, este entorno nos encantó y quisimos aprovechar la mañana con tranquilidad.

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Viajero Errante en Kylemore Abbey.

A la salida, cerca del Visitor Centre se encuentran el restaurante y la tienda de artesanía, pero nosotros no entramos, ya que nos quedaban muchos kilómetros que recorrer.

Si quieres descubrir 3 rutas por Irlanda de 9, 12 y 18 días, pincha en este enlace: Ruta por Irlanda de 9 – 12 – 18 días.”

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2 comentarios en “Kylemore Abbey – Un castillo de cuento en Irlanda.”

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