Palacio Nacional de Queluz, Portugal.

El “Versalles portugués”. El Palacio Nacional de Queluz.

Apenas 15 kilómetros separan el Palacio Nacional de Queluz, de la capital de Portugal, Lisboa. Lo que le hace una visita muy cercana para aquellos que ya han visitado la capital portuguesa, y quieren conocer sus alrededores.

Nosotros nos decidimos a hacer esta excursión, después de ver varias fotos y leer guías, en las que se decía que era el “Versalles portugués”, y la verdad que no nos decepcionó (salvando las distancias, sobre todo por la extensión). Tampoco nos extraña que sea una de las excursiones favoritas de los turistas, que quieren conocer los alrededores de Lisboa.

Llegamos en coche, (alquilamos uno, para hacer una ruta de cuatro días por los alrededores de Lisboa), a las 11:15 de una mañana bastante lluviosa de Enero. Visto el tiempo que hacia, decidimos ver primero todo el palacio por dentro, y a ver si teníamos suerte y dejaba de llover para ver luego los jardines. Tuvimos suerte, y la jugada nos salió redonda. smile
Se puede aparcar perfectamente en las cercanías del palacio (no en los alrededores que está prohibido), y es gratis.

Palacio Nacional de Queluz

Compramos una entrada combinada, que incluía el Palacio Nacional de Queluz + Palacio da Pena, su precio 16 euros por persona. Es recomendable que hagáis esto si tenéis claro que es lo que vais a visitar, ya que os ahorráis unos cuantos euros por persona. wink

En el año 1747, el palacio fue mandado transformar de pabellón de caza a palacio de verano, por Pedro, hijo de Joao V. El arquitecto encargado de la transformación fue Mateus Vicente, que lo hizo en un estilo rococó.
En 1760, el palacio volvió a ser ampliado con motivo de la boda de Pedro con Maria I. Aquí destacó el arquitecto de origen francés Jean Baptiste Robillion, que hizo el pabellón Robillon y los jardines, además del salón del trono y reformar la sala de música.

Lo primero que veremos una vez pasado por taquilla, es el Salón del trono (1774).
En este salón, se celebraron variadas fiestas y banquetes, cosa que no es de extrañar dada su elegancia.

Palacio Nacional de Queluz

Al su lado está el Salón de música.
En este lugar, se interpretaban los conciertos y óperas, tocados por la orquesta de Maria I, de la cual decían que era “la mejor orquesta de Europa”.

Palacio Nacional de Queluz

Pasamos por la capilla y luego veremos las habitaciones privadas, las cuales tenían vistas a los jardines de Malta.
Primero las de la reina, que se componía de tres estancias:
Dos dormitorios, y un oratorio. Aunque también están adosadas la sala de la escultura, y la sala de fumar (ya empezaba la ley anti tabaco tongue ).

Palacio Nacional de Queluz

El comedor o “Sala de Jantar”. Recibe ese nombre del siglo XIX, por la función que dieron los últimos monarcas a esta sala.
Hay varias vitrinas donde podemos ver las fuentes, soperas, ensaladeras, tazas, etc.

Fuera sigue lloviendo, así que seguimos con nuestra visita con mucha calma. Seguimos disfrutando de los distintos ambientes, que nos dan una idea real, de cómo la corte portuguesa vivía entre los siglos XVIII y XIX. Y como varió su gusto del barroco al rococó y posteriormente al neoclasicismo.

Pasamos por el Corredor das Mangas. Aquí destacan con luz propia (nunca mejor dicho ya que es muy luminosos) las paredes cubiertas de azulejos pintados con imágenes de las las estaciones, los continentes y escenas de caza.

Palacio Nacional de Queluz

Y llegamos a las habitaciones del rey Don Jose.

Palacio Nacional de Queluz

Desde las dependencias del rey había unas vistas privilegiadas de los jardines colgantes.

Palacio Nacional de QueluzSala de los Embajadores.
Como dijimos al principio, fue construida por Robillion, y aquí el rey daba audiencias y conciertos.

Palacio Nacional de Queluz
La decoración en trampantojo del techo, es la familia real escuchando un concierto.

Palacio Nacional de Queluz
Destacan muchos detalles en esta estancia. Desde la multitud de jarrones, las pinturas de los techos, el suelo de ajedrez, etc.

Palacio Nacional de Queluz

Es curioso que este palacio, pese a ser creado en un primer momento como “simple” residencia de verano, se terminará convirtiendo en residencia permanente desde 1794 hasta 1807, cuando la corte se va a Brasil, ante la cercana invasión de los ejércitos franceses por territorio español.

Justo a su lado, está la Sala do Despacho, donde nos llama la atención la lampara del techo y la decoración de las paredes.

Palacio Nacional de Queluz

Y antes de salir a los jardines, veremos la cámara de Don Quijote.
Era el dormitorio real, donde nació y murió Pedro IV.
Aquí destacan dos cosas: La primera el suelo. Hecho en maderas preciosas, crea la ilusión óptica que siendo la habitación cuadrada, nosotros la veamos como si fuera redonda. surprised

Palacio Nacional de Queluz

La segunda la escenas pintadas. Son escenas de Don Quijote, y fueron realizadas por Manuel da Costa en 1784.

Palacio Nacional de Queluz

Aprovechamos el descanso que nos ha dado el cielo para ver solos los jardines. Pero solos de no haber nadie más fuera del palacio. smile

Salimos por la escalinata de los leones, que une los jardines inferiores y el palacio.

Palacio Nacional de Queluz

Vemos el canal, que está decorado con azulejos, y por el que solía pasear en barca la reina Maria I.


Si nos damos la vuelta, podemos ver la Cascada del Caparazón (una fuente), el lateral del pabellon Pavilion, y unas escaleras que suben a los jardines colgantes.

Palacio Nacional de Queluz
El pabellón Robillion Pavilion, es la obra maestra rococó del arquitecto.

Palacio Nacional de Queluz

Los jardines están decorados con estatuas, setos, fuentes,etc. Era considerado un lugar de recreo para la realeza.

Palacio Nacional de Queluz
Los jardines de Malta.
En ellos, los invitados podía escuchar los conciertos de la sala de música.

Palacio Nacional de Queluz

Los jardines colgantes.

Fueron dibujados por Robillion, y se construyeron sobre arcos, para que estuvieran por encima de los jardines inferiores. Están llenos de fuentes, esculturas y demás adornos.

Palacio Nacional de Queluz

 

Justo cuando estamos a punto de terminar nuestro agradable paseo por los jardines, empieza una granizada que nos hace pegarnos una pequeña carrera para ponernos a cubierto. Hemos tenido mucha suerte. smile

Después de dos horas de visita, y siendo ya la 13:30, decidimos buscar un sitio para ir a comer.

El Palacio Nacional de Queluz nos ha gustado mucho por varias cosas: El Palacio es una pasada y está muy bien conservado. Los jardines igual. Y también influye, que hemos tenido la suerte de ver tanto el palacio como los jardines literalmente solos, sin ningún visitante, solo acompañados por el personal de seguridad y conservación del palacio.
Para nosotros es una visita muy recomendable, para conocer uno de los lugares de interés, en los alrededores de Lisboa. wink

Información para visitar el Palacio Nacional de Queluz:

Dirección: Largo do Palácio, 2745-191 (Queluz).

Coordenadas Gps: 38.7506,  -9.2587

En tren: Desde la estación de Rossio, la línea Lisboa-Sintra (parada Queluz/Belas).

Horario: 09:00-17:30, 17:00 última entrada.
Abre todos los días, excepto el 25 de diciembre y el 1 de Enero.

Precio: Entrada Palacio y Jardines: 8,50€
Entrada solo jardines: 3,50€
Mirar la posibilidad de combinar varios lugares, para un precio más bajo en las entradas.

Página web: Palacio de Queluz.


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